martes 7 de julio de 2009

LETRAS DE UN AYER

Hará cosa de un mes aparecieron en casa de mi madre una serie de carpesanos y carpetas con hojas que nadie recordaba que existieran. Es más, una parte de lo que encontré lo había dado por perdido hace muchos años, y el resto pensaba que estaban en mi casa.
La cosa es que estos carpesanos y carpetas y fundas de plástico estaban llenos de letras, de poesias, y cuentos y relatos escritos por mi en mis años de instituto, cuando me dió por escribir. Y llegué a emocionarme, mi madre se descojonaba mientras me veia toda emocionada leyendo. Si , si emocionadísima, me cayeron hasta lagrimones .
Pasaba las hojas, y leia fragmentos sueltos, no es que fuera una gran escritora, pero salía de dentro y releyendo me vinieron muchos recuerdos a la mente, recuperar esas letras 17 años después te hace darte cuenta de muchas cosas. La base es la misma, todo parte del mismo punto, pero ya no soy la misma, aún compartiendo muchos sentimientos básicos, y hay cosas que no cambian ni cambiaran, y espero que no lo hagan porque esos instintos son los que me han mantenido viva desde entonces, y son los que han ido haciendo que me convierta en lo que soy.
Entre esos papeles encontré el cuento con el que gané el concurso literario del Instituto no se que año, un relato que yo creí perdido e irrecuperable y estaba en casa!! Os podéis creer que fuí incapaz de leerlo!! Además también habían otros cuentos que tampoco he sido capaz de leer, me sentí como si estuviera leyendo el diario privado de alguien, como si estuviera invadiendo una intimidad ajena.
Reuniré mis emociones en una lata y releeré mis propias letras, qué recuerdos...

viernes 3 de julio de 2009

PENSAMIENTO DEL DÍA 03/07/09

No te preocupes niña, que esto te lo arreglo yo...

miércoles 1 de julio de 2009

PENSAMIENTO DEL DÍA 01/07/09

Lo bueno de perderse es que te acabas encontrando.
Lo malo de querer desaparecer es que te acaban encontrando.

jueves 25 de junio de 2009

PENSAMIENTO DEL DÍA 25/06/09

Hoy he recordado una frase que hace mucho tiempo me dijo alguien muy muy muy especial después de una discusión, alguien que ya no está, pero que recordar las cosas que me decía me hace recobrar fuerzas para seguir luchando.

"Cuando me dejes, el aire de mi descapotable secará mis lágrimas"

Ha llegado la hora de que el viento seque mis lágrimas...

miércoles 24 de junio de 2009

PERDIDA


A veces todo se descontrola. Cuando menos te lo esperas, y sin el más mínimo orden, todo se va a la mierda. La vida se te pone patas arriba y no sabes como recomponerte.
Se empieza por una nevera estropeada y acabas con una deuda de 90.000 euros.
Y no todo es blanco o negro, hay grises, porque entre medio también se pueden estropear discos duros, hay deudas menores, pero no menos importantes.
Pero lo peor es que tanto te metes en intentar ordenar y recobrar el control de lo incontrolabe que te acabas perdiendo miles de cosas y detalles, y haces daño a quién menos lo merece.
Parece que pases de todo, que nada te interese, y no es así, a veces los problemas y alegrías ajenos son el mejor bálsamo para olvidar los propios, por lo menos para poner distancia con tus pensamientos y ahorrarte un dolor de cabeza.
Me he perdido, llevo desde Abril, y estoy perdida, desorientada y desconcentrada. Lo peor de todo, que me resulta inevitable, y por más que intento recobrar las riendas de mi vida no puedo, no se donde las perdí.
Cada día que pasa todo está más liado, más descontrolado, más desordenado, y por supuesto apesta. No me siento orgullosa de mi comportamiento.
Solo hay una cosa que tengo clara, y por dónde creo que debo empezar, y es que no puedo solucionar todos mis problemas a la vez, requiere demasiada energía, una energía que ahora mismo no tengo. Mejor empezar por las cosas pequeñas, y de una a una, y confiar en aquellos que me rodean para que me ayuden en mi camino.
Para empezar he solucionado el problema de la nevera, el sábado llegará mi nevera nueva. Para todo lo demás necesitaré algo más de tiempo, algo más de paciencia, y buen humor, algo que últimamente me ha faltado. Pero sobretodo, me hará falta VALOR (y no hablo del chocolate), y eso a ver de donde lo saco.
En el portátil suena "Quiéreme" de El Barrio, canción ya un poco vieja, pero que tiene una frase que me gusta mucho y que define muy bien como me siento en estos momentos: "que la soledad suena muy diferente, cuando uno la quiere a cuando te la imponen".



EL BARRIO: "QUIÉREME"

estribillo:
quiereme,pero que mira que te digo que tu quiereme.(x4)

Resulta muy topico decirle al mundo
que el amor es un sentimiento
que tiene lado claro y lado oscuro
y las alegrias y penas van por dentro.

Pero mi amor es como un hilo
que arregla y cose lo descosio.(x2)

Resulta muy topico decir al valiente
al que juega con los amores
que la soledad suena muy diferente
cuando uno la quiera,cuando te la imponen

Pero mi amor es como un hilo
que arregla y cose lo descosio.(x2)

Y caminando, camina, camina
me encontre contigo
para que veas tu lo topico que a veces es el destino
mi amor, se muere por mis andares
le tengo contado los pasos
que me llevan a su calle.

Topico es el besar con los ojos abiertos
Topico es acordarte solo cuando truena
Topico es no sentir lo que llevas dentro
Topico es creer que el amor es una cadena

Pero mi amor, es como un hilo
que arregla y cose lo descosio.(x2)

quiereme pero que mira que te digo que tú quiereme

martes 16 de junio de 2009

¿QUÉ NOS ESTAMOS PERDIENDO?

Perfeccionando la noble técnica, que tan bien se me da últimamente, os voy a copiar un mail que he recibido hace un rato, es de esos textos que no sabes porqué te acabas leyendo, y además te hace pensar. Espero que disfruteis de la reflexión.
Tomado de El Club de la Efectividad.* The Washington Post. (Publicada en abril de 2007, sucedido en enero de ese año) El original en Inglés video incluido en: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/04/04/AR2007040401721.html
Es verdad que siempre vamos con el tiempo justo a todos lados y no vemos lo que nos rodea, hechamos la culpa al estres y al trabajo, cuando a veces todo es más fácil.
Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos,interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que habíauna persona tocando música.Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logróarrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron algunavez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades quepromediaban los 100 dólares.Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicosinterpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?