viernes 13 de marzo de 2009

PRELUDIO

Abri los ojos, una ténue luz se colaba por entre las rendijas de la ventana.
Me desperezo, debe ser tarde, he dormido como una reina, al moverme intento hacer el mínimo ruido, sorprendentemente él sigui aquí y no le quiero despertar. En la penumbra se adivina su cuerpo bajo las sábanas, bajo mis sábanas.
Una sonrisa se dibuja en mi rostro, me acerco a la ventana, los recuerdos de la noche anterior me asaltan, y me sube un cálido escalofrío por la espalda, me acabo de poner el pijama. Fuera debe hacer buen día, pero no voy a abrir la ventana, no quiero que la noche se acabe.
A la retina me vienen imágenes de ayer. Una llamada, "Cancela todos tus planes, ponte guapa (si es que se puede mejorar) y en media hora vengo a buscarte", "Pero... es que... yo...", "No hay peros que valgan, llama a quién tengas que llamar, tienes media hora... y no preguntes que es una sorpresa!", "está bien, me encantan las sorpresas". Suena el interfono, me faltan 5 minutos y bajo!!
Me pongo lo más bonito que encuentro en el armario, elegante pero sin pasarme porque no tengo ni idea de adónde vamos, un moño y un ligero toque de maquillaje para que no se note que llevo dias durmiendo mal, pero no mucho para que tampoco se note que no tengo ni idea de maquillarme.
Me subo al coche, él va arreglado pero informal, menos mal, vamos bien. Salimos a la carretera y me pide que cierre los ojos, obedezco, me tiembla todo, es la primera vez que me da una sorpresa y no entiendo nada, pero no quiero romper la magia, o por lo menos lo que yo creo que es magia, puede que para él sea algo normal, pero a mi se me va a salir el corazón por la boca en cualquier momento.
Después de unos 15 minutos llegamos, para el coche y abro los ojos. No me lo puedo creer, un nudo me cierra la garganta y una lágrima rueda por mi mejilla, suerte que no se da cuenta de este detalle, me ha llevado a mi restaurante especial, la emoción me empieza a nublar la vista. Como puede ser? Tan solo le he hablado una vez de este lugar, y él me dijo que no sabía donde estaba. De repente me abre la puerta, y bajo, me regala un beso en la mejilla "Te brillan los ojos, estás bien?", "Estoy muy bien, gracias... pero... como...", "Shhhh...".
Una vez dentro mi corazón recupera su ritmo normal, cenamos. No tengo palabras para describir, el momento es indescriptible. Miradas, roces, conversación, sonrisas, todo es perfecto, todo es precioso, estoy rozando la felicidad, qué miedo!.
Y después a bailar!! No salgo de mi asombro, vamos donde siempre, pero todo es diferente, hoy todo es especial, el mismo garito, la misma gente, pero nada es igual. Una copa y el cansancio se sube a mis tacones, la falta de costumbre. Mejor nos vamos para casa, quiero recordar esta noche como algo especial, como lo que ha sido, y no quiero enturbiar su recuerdo con dolor de pies.
Me lleva a casa, en la puerta detiene el coche, noto que el rubor me vuelve a las mejillas, y ya no se si es el calor del alcohol o que, pero estoy emocionada, de nuevo me mira, "Lo has pasado bien? Te ha gustado?". Me lanzo a su cuello y le abrazo, no tengo palabras para darle las gracias, hacía tanto tiempo que nadie preparaba para mí una sorpresa, hacía tanto tiempo que nadie me hacía feliz, pero feliz de verdad, que no tengo palabras, quizá porque ya he olvidado cuando fué la última vez que un hombre me hizo feliz.
Un beso, un tímido beso, un casto roce, algo insignificante. Me subí a casa, lágrimas cobardes rodaban ahora por mi cara sin cesar, porqué no me atreví, porqué no dije más. Porqué?
Llego a casa, ahogada en mi arrepentimiento, me quito la ropa, me pongo el pijama y me desmaquillo, me da vergüenza hasta mirarme al espejo, debería saber como actuar en estas siutaciones pero no se, debe ser que yo soy más tonta de lo normal.
De repente suena el interfono, quién será? Son las 3 de la madrugada... No abro, seguro que se han equivocado. Vuelve a sonar, me empiezo a asustar... Descuelgo, pero no hablo, "Hola?", "Qué ha pasado?", "Nada no te asustes, puedo subir?", "Por supuesto".
Y ahora qué hago?? Estoy en pijama!! Está subiendo!! Me quedo petrificada. Abro la puerta. Entra, menos mal que creo que no se ha dado cuenta de la cara de idiota que se me ha quedado. Su sonrisa, me voy a cagar en algo grande! Pero que es esto!! No entiendo nada. Se quita la chaqueta y la deja en el perchero, y yo como una idiota plantada en el comedor, entra y se dirije a mi, directo, mirándome a los ojos, me coje por la cintura y me besa, esta vez de verdad. Me fundo, le abrazo con todas las fuerzas que me dan los deseos frustrados y los besos acumulados...
Me lleva al dormitorio, y por fin, me dejo llevar, por una vez en mucho tiempo me dejo guiar, me dejo querer, me dejar amar.
La mañana borrará toda la noche, y la lluvia borrará las huellas pero el recuerdo es mio y solo mio.
Absorta como estoy en mis pensamientos, no me he dado cuenta de que se ha despertado, me observa desde la cama, se levanta. Noto como se acerca por detrás, no me muevo, con su mano derecha coje mi mano derecha, con su brazo izquierdo me rodea por la cadera, y sus labios se hunden en mi cabeza dejando innumerables besos.
Sin soltar mi mano me hace girar, besos y besos y besos y besos... Me vuelve a estirar en la cama... No quiero que acabe el día, no quiero que acabe la semana, no quiero salir de mi habitación, no quiero preguntar...